Los 10 mejores consejos para una conducción segura

Hoy en día, conducimos coches más seguros en carreteras más seguras; décadas de anuncios y campañas de información pública han hecho que la mayoría de nosotros seamos conductores más seguros. A pesar de este progreso, por desgracia, el número de accidentes de tráfico y de víctimas mortales en todo el país sigue siendo bastante asombroso. Además, los accidentes automovilísticos son la principal causa de muerte de personas de entre tres y 34 años en este país.

Las mejoras tecnológicas seguirán contribuyendo a reducir estas cifras, pero lo cierto es que la mayoría de los accidentes de tráfico son el resultado de un error humano. La mejor manera de reducir el riesgo de verse involucrado en un accidente es practicar comportamientos de seguridad para tráfico. Tanto si estás aprendiendo a conducir como si llevas décadas al volante, es una buena idea repasar algunas normas básicas para una conducción segura. Aquí tienes 10 consejos de conducción que te ayudarán a ti y a tus pasajeros a volver a casa ilesos.

El alcohol provoca una serie de alteraciones que conducen a los accidentes de tráfico. Incluso en niveles bajos de alcohol en sangre, la intoxicación reduce el tiempo de reacción y la coordinación y disminuye las inhibiciones, lo que puede hacer que los conductores tomen decisiones tontas. A niveles más altos, el alcohol provoca visión borrosa o doble e incluso pérdida de conciencia.

1. No aceleres

Como decía la antigua campaña de servicio público, “La velocidad mata”. Las investigaciones han demostrado que por cada milla por hora que conduces, la probabilidad de que sufras un accidente aumenta entre un cuatro y un cinco por ciento [fuente: ERSO]. A mayor velocidad, el riesgo aumenta mucho más rápidamente.

En un viaje medio por la ciudad, conducir incluso 16,1 km/h más rápido sólo le ahorrará unos minutos, mientras que aumentará el riesgo de accidente hasta en un 50%. Incluso en los viajes largos, el tiempo que se ahorra es intrascendente comparado con los riesgos asociados al exceso de velocidad. Tómese su tiempo y respete los límites de velocidad establecidos. Si realmente necesita llegar lo más rápido posible, hay una solución infalible: Salir antes.

2. Evite las distracciones

Muchos estados han aprobado leyes que prohíben el uso de teléfonos móviles mientras se conduce. La razón es el número de muertes que se atribuyen a esta actividad aparentemente inofensiva: 2.600 muertes al año en todo el país, según algunas estimaciones.

En realidad, esas cifras pueden ser demasiado bajas, debido al continuo aumento del uso del teléfono móvil al volante. Si crees que hablar y enviar mensajes de texto mientras conduces no es un gran problema, considera esto: Un investigador comparó el tiempo de reacción de un conductor de 20 años que habla por el móvil con el de un conductor de 70 años. Es más, trabajar con un teléfono móvil al volante puede retrasar el tiempo de reacción hasta en un 20%.

3. Evite las distracciones

Muchos países  han aprobado leyes que prohíben el uso de teléfonos móviles mientras se conduce. La razón es el número de muertes que se atribuyen a esta actividad aparentemente inofensiva: 2.600 muertes al año en todo el país, según algunas estimaciones.

En realidad, esas cifras pueden ser demasiado bajas, debido al continuo aumento del uso del teléfono móvil al volante. Si crees que hablar y enviar mensajes de texto mientras conduces no es un gran problema, considera esto: Un investigador comparó el tiempo de reacción de un conductor de 20 años que habla por el móvil con el de un conductor de 70 años. Es más, trabajar con un teléfono móvil al volante puede retrasar el tiempo de reacción hasta en un 20%.

4.  No conduzcas con sueño

Si un conductor está lo suficientemente cansado como para quedarse dormido mientras conduce, los resultados son predecibles. Incluso en una carretera relativamente recta, un conductor dormido acabará saliéndose de la carretera. Los árboles, los postes, los barrancos y los estribos de los puentes convierten esta situación en un escenario mortal, y eso sin tener en cuenta a los demás coches.

Puede que pienses que unos cuantos bostezos no son motivo de preocupación, pero basta con estar un poco somnoliento para aumentar el riesgo de sufrir un accidente. Las respuestas pueden ir desde el adormecimiento durante unos segundos hasta la simple “zonificación” y la pérdida de concentración en la carretera. A velocidades de autopista, uno o dos segundos de falta de atención pueden llevar al desastre.

5. Ponte el cinturón de seguridad

Los cinturones de seguridad salvan vidas. Llevados correctamente, evitan que salgas despedido por el interior de un vehículo que colisiona o, peor aún, que salgas despedido por el parabrisas y salgas despedido por completo del vehículo. Las estadísticas de la NHTSA revelan que más de la mitad de las víctimas mortales de accidentes eran personas que no utilizaban el cinturón de seguridad. Las cifras son mucho más aterradoras para los conductores y pasajeros jóvenes: Un asombroso 70% de las víctimas mortales de accidentes de entre 13 y 15 años no llevaban puesto el cinturón de seguridad.

Todo el mundo ha oído historias de terror sobre personas que murieron en extraños accidentes en los que habrían sobrevivido si no hubieran llevado puesto el cinturón de seguridad. Aunque estas historias sean ciertas -muchas de ellas son exageraciones o leyendas urbanas-, también son anomalías. En la inmensa mayoría de los accidentes de tráfico, tienes más posibilidades de sobrevivir si llevas puesto el cinturón de seguridad.

6. Ten más cuidado con el mal tiempo

Si conduces en medio de la niebla, la lluvia intensa, una tormenta de nieve o en carreteras heladas, ten más cuidado. Sigue todos los demás consejos que te presentamos aquí y aprovéchalos al máximo: Conduce por debajo del límite de velocidad si es necesario, mantén un espacio extra entre tú y el coche que te precede y ten especial cuidado en las curvas. Si conduces en condiciones meteorológicas que no conoces bien, considera la posibilidad de delegar las tareas de conducción en alguien que sí las conozca, si es posible. Si el tiempo empeora, busca un lugar seguro para esperar a que pase la tormenta.

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