Por qué debería aprender a tocar un instrumento durante la jubilación

Si cree que es demasiado mayor para aprender un instrumento musical, piénselo de nuevo. Aunque la infancia suele ser el mejor momento para aprender un idioma diferente, incluida la música, la jubilación puede ser un momento ideal para apuntarse a clases.

Las personas mayores no sólo tienen más tiempo libre, sino que aprender un instrumento en sus años dorados puede reportar una serie de beneficios. Desde la mejora de la memoria hasta la mejora del estado de ánimo, he aquí algunas razones de la escuela de Musica y canto en Bilbao por las que debería aprender a tocar un instrumento durante la jubilación:

Reduce el estrés

Tanto si escucha música clásica en el baño como si disfruta escuchando jazz mientras cocina, escuchar música puede hacer maravillas para calmarle y mejorar su estado de ánimo. Según los investigadores, esos efectos se amplifican cuando usted es el responsable de crear esas melodías relajantes. Sentarse con un instrumento es una forma estupenda de desahogarse, y algunos jubilados incluso utilizan la música como herramienta terapéutica.

Tocar música disminuye tanto la ansiedad como la depresión. El estudio realizó un seguimiento de ochenta personas mayores durante cinco años y descubrió que los análisis de sangre de los que tomaban clases indicaban un aumento del 90% de la hGH, una hormona que disminuye a medida que se envejece. Los niveles más altos de hGH aumentan la energía, al tiempo que provocan menos arrugas y casos de osteoporosis.

La música puede mejorar la memoria y la audición

En 2011, la Universidad de Northwestern estudió a músicos de entre 56 y 65 años y descubrió que su memoria auditiva y su capacidad para escuchar el habla en entornos ruidosos eran mejores que las de sus homólogos que no eran músicos. ¿La razón? Según los investigadores, el entrenamiento musical afina el sistema nervioso, lo que hace que la audición y la retención sean más nítidas. Y no sólo eso, sino que aprender música es uno de los mejores ejercicios mentales que existen, como un sudoku con esteroides.

Cuando se aprende algo nuevo, ya sea música u otro idioma, se estimula el área del cerebro relacionada con la memoria y la concentración. Además, se ha demostrado que las actividades que suponen un reto cognitivo tienen un efecto positivo en la prevención de la demencia y la enfermedad de Alzheimer.

Conocerá a gente nueva

La vida de un jubilado puede ser un reto desde el punto de vista social. Muchas personas en edad de jubilarse se enfrentan al síndrome del nido vacío, y algunas pueden incluso haber perdido a su pareja o haber pasado por un divorcio. Aunque no se inscriba en clases colectivas, tendrá la oportunidad de conocer gente nueva. Muchos estudios de música organizan fiestas, noches de micrófono abierto o recitales para que sus alumnos puedan mezclarse y conocerse.

Aunque tu principal interacción será con tu profesor de música, al cabo de un tiempo empezarás a conocer a otros músicos que comparten tu pasión por el instrumento o el estilo de música que tocas. Tanto si invitas a tus amigos y familiares a tocar contigo, como si tocas en eventos comunitarios o aprendes un instrumento con tu nieto, aprender música es una forma estupenda de establecer vínculos con los que te rodean.

La música puede acabar con el aburrimiento

Si acaba de jubilarse y no vive en una residencia de ancianos con montones de actividades en las que participar, el tedio puede aparecer rápidamente. Piénselo: está acostumbrado a trabajar más de 40 horas a la semana y ahora tiene todo ese tiempo extra para usted. Por desgracia, esos sentimientos de aburrimiento no son tan triviales como parecen, y pueden conducir a la inquietud, la depresión, el deterioro físico y la soledad si se dejan “sin tratar”.

Tocar un instrumento musical es una forma estupenda de centrarse en algo nuevo y aliviar parte del aburrimiento de la vida cotidiana de la jubilación, que puede ser tan aburrida como relajante. Algunas personas pueden considerar que aprender a tocar un instrumento musical es una actividad que se realiza mejor cuando todavía se es niño, pero cuando se trata de musicoterapia para personas mayores, nunca es demasiado tarde para coger un instrumento musical.

Consejos para empezar

Si ha decidido inscribirse en las clases, está tomando la decisión correcta, y aquí tiene algunos consejos para facilitar el proceso. En primer lugar, busque un instructor que tenga experiencia en la enseñanza de adultos mayores que son principiantes. Busque a alguien que tenga una buena reputación en la comunidad, y si se siente más cómodo aprendiendo en la comodidad de su propia casa, pregunte si el instructor está dispuesto a desplazarse hasta usted. Es importante encontrar un instructor con una personalidad positiva y edificante, porque esta persona es la que le ayudará a mantenerse motivado y entusiasmado con su instrumento.

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